martes, 25 de noviembre de 2014

The Wisk


Después de literalmente años de abandono de mi berreo a los comederos en San José, he decidido canalizar por este medio mi retahíla y dejar a mi esposa tranquila antes de que me pida el divorcio.

Pues bien, solo he hecho 2 entradas al blog. Vamos a ver qué tal esta vez.


Para comenzar con el pie derecho voy a conversar acerca de una de mis panaderías preferidas: THE WISK.  Se trata de un lugarcito muy acogedor, bien diseñado con originalidad, ubicado en Zapote. La dirección como Dios manda es sobre calle 27A entre transversal 25A y avenida 20.  Ubicación.  

Como mencioné anteriormente este lugar es para el pan. Y no de panadería de pueblo, no. Pan del bueno, pan del rico, pan del que es un poco mas caro que las cochinadas que uno encuentra en las panaderías de cadena, pero bien que lo vale.  Es imposible de salir de ahí con un solo ítem.  Recomiendo el Sourdough, los rollos de nutella y canela, red velvet, cupcakes...hijole, no he encontrado nada que me haya parecido malo. 

El lugar: dindo dindo.  Resulta ser que los dueños tuvieron la inteligencia de contratar a una diseñadora del espacio interno (que no se confunda con decoradora de interiores, son bichos muy diferentes).  En un local que no es mas grande que una cochera de 2 carros tienen un espacio original, urbano, lofty; cool. La iluminación bien. Se ilumina lo que se merece iluminar con luz cálida que invita a quedarse un rato por un cafe y algunas viandas más.  ***

Los precios: totalmente justos.  Si quiere pan barato, vaya a la panadería Barrio Luján. Si aprecia la calidad, y esta dispuesto a pagar por ella, este es el lugar.  En noviembre 2014 compré 4 cupcakes red velvet y 4 bollitos (2 sourdough, 2 integrales) por ¢10.000.

El servicio. Casi casi perfecto:  Los dueños son una pareja joven.  Ella es el sol de la amabilidad, bella, simpática, jovial. El es cortés, nada mas. No habla más de lo necesario, no impulsa, no antoja.   Tampoco puedo decir nada mal del mae.  Pero para vender hay que ser simpático, aunque en la vida privada uno sea el Soup Nazi.

he dicho.

The Whisk
facebook: https://www.facebook.com/thewhiskcr
http://www.thewhiskcr.com/tels 88006969 /22833849

domingo, 6 de febrero de 2011

Restaurante Maderos

Ubicación, San Ramón de Tres Ríos, Cartago.

El lugar: Lo que parece un acogedor restaurante de montaña termina siendo una tragedia de diseño y comida.  Llegamos a eso de las 1:30PM.  Habían algunos carros en su estacionamiento con guachimán propio (chaleco y palo incluido).  El restaurante medio lleno.  El lugar es una oda a la madera, no tienen platos y cubiertos de madera porque les cae el Ministerio de Salud.  Saturado de madera, como quien quiere acordarse de la cabaña del Tío Tom.  Unas grandes ventanas dan una vista espectacular al Valle Central, pero generan una cantidad enorme de destello a quienes quedaron con la cara a la ventana.   La solución?  Simple:  prendan las luces para reducir el contrase.  Pero no, son pocos los lugares que entienden este tema.  Luces apagadas, todas.   Hay una terraza bajo techo muy agradable, pero hoy estaba frío así que almorzamos adentro. En la terraza, la luz natural es más que suficiente.  También hay un agradable jardín donde hay un play para los peques.  No esta mal estar echándoles un ojo porque esta cerquita de una pendiente muy empinada.

La comida: masomenos. En otras ocaciones he probado las carnes y son relativamente buenas.  Esta vez pedimos un pescado (rico, pero no espectacular), un pollo  a la Coruña  y una pasta arrabiata (salsa roja con picante).  El pescado a la plancha con una salsa de tomate (probablmente casera), ni fea ni deliciosa, apenas para el gasto.  En fin; comestible.  El pollo de la Coruña no tenía nada.  Una lonja de pechuga de pollo a la plancha con la misma salsa de tomate del pescado y 3 rodajitas (sí, 3, las conté) de aceitunas.  Las alcaparras todavía van de camino.  Finalmente la pasta.  Era pasta corta.  El mesero no entendió el significado de al dente (significa que la pasta no hay que hervirla hasta que este hecha un atol. Debe quedar ligeramente firme).  La devolví. La salsa era la misma de los 2 platos anteriores pero le pusieron unas hojuelitas de chile.  Pasta 2.0 estuvo mejor. al menos al dente, la salsa también más concentrada, menos aguada. Pero llego media hora despues. Comí solo.
Ni siquiera nos atrevimos a pedir postre ni mucho menos el ceremonial espresso.  Para que me den café Rey y un -chisqueic- prefabricado, paso.

El servicio. Para trabajar ahí hay que tener un peinado que involucre un par de onzas de plastigel, por tanda.  Solo un comentario.  El servicio estuvo OK. El mesero no puso atención al tema de que no sobrecocinaran la pasta y solo tuve que pedir la cuenta 2 veces (un día de estos a la tercera les amarro el perro).

Estrellitas

** Comida
**  Servicio
***  Lugar
$$$  Precio(caro para la calidad que ofrecen)


***** Espectacular, puta qué rico
**** Exclente, mañana vengo de nuevo
***Buej...
** Malito Malito
* Que me devuelvan la plata

$$$$$  Cariñosito, solo tarjetas platino
$$$$  Carito caro, como para celebrar
$$$ Ni caro ni barato, justo.
$$  Barato
$ No se cómo sobreviven con estos precios! güichos!

domingo, 30 de enero de 2011

Comenzamos con Fogo Brasil

Comienzo con uno de mis restaurantes preferidos en San José. Fogo Brasil.  Voy una vez al año a celebrar mi cumpleaños y nunca me ha defraudado.  La comida es buena, muy buena y es todo lo que pueda comer, así que llegá con buena hambre.  Básicamente, para quienes no le conocen, uno paga un monto fijo y come de lo que quiera.  También hay una barra espectacular de ensaladas, sushi, pasta y otras cositas ricas que valen la pena guardarles campo.  La carne es muy buena, en especial la punta de solomo cuando la traen término medio. (Si le gusta la carne quemada, mejor solo vaya a Mac). Los corazones de pollo marinados en vino blanco a las brasas: fenomenales.  La dinámica del restaurante es que una vez ubicados y pedidas las bebidas (esas se pagan por aparte), en la mesa hay una moneda de con una cara roja y una verde.  Rojo es...no me jodan, estoy comiendo. Verde es: lléguele, ofrezcame lo que ande.  Pasan unos meseros brazileños (aparentemente) en su uniforme bombacho ofreciendo diferentes tipos de viandas: chorizos, pollo, pescado, carne, carne y más carne. 

El lugar.  Sabana, 50E de Nissan. Tiene página web.  Está en TripAdvisor. 
Está bien. Esta cerca de necesitar su primera remodelación. Este lugar abrió hace unos añitos y ya comienza a ser evidente el paso del tiempo. No mucho.  La luz y el ambiente es de acorde a lo que vende.  Este lugar es para visitar en familia, colegas, reuniones, trabajo.  NO ES UN MATADERO a menos que tu date pese más de 250lbs.

El servicio.  Lo que se esperaría por alrededor de ¢9000 por jupa.  Es bueno. Meseros atentos, respetuosos. Anfitrionas risueñas y bonitas.  Hay servicio de valet (inusual en CR, uno llega y un mae se lleva a parquear el carro, no seás pinche y dale propina cuando se lo traigan de vuelta).

Estrellitas

***** Comida
****  Servicio
****  Lugar
$$$  Precio (no hay forma de comer barato, es que ni con agua del tubo, pero bueno, lo vale!!)